
La estrella británica del pop Adele no quiere que suenen sus canciones en los mítines de campaña de Donald Trump.
El equipo del candidato republicano a las elecciones de Estados Unidos había elegido el éxito de Adele "Rolling In The Deep" para sus actos con simpatizantes, lo que llevó a los representantes de la cantante a publicar un comunicado de rechazo.
"Adele no dio su permiso para que su música se usara en ninguna campaña política", dijo su portavoz.
Las "groseras y vulgares" elecciones presidenciales en Estados Unidos
La pasada semana fue la primera vez que se escuchó la canción de Adele en un mitin de Trump en Carolina del Sur, lo que llevó al editor de BBC en Norteamérica Jon Sopel a comentar que la cantante y el político conservador formaban una "extraña pareja".
Se cree que Trump es un fan de la cantante, a la que vio actuar en Nueva York.
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